Open city
El concepto de ciudad abierta debería ser primordial en la estructuración de espacios, hoy en día se tiende a pensar que la intimidad es sinónimo de comodidad, pero que pasa cuando por hacer lugares “íntimos” se alejan las construcciones de los centros sociales, económicos y culturales de la ciudad?
Pues bien, vemos como la gente necesita nuevos medios de transporte que se congestionan por el flujo de pasajeros, y a fin de cuentas nuestra vida se hace poco a poco más incómoda. Por esto mismo y en relación con las lecturas, pienso que la ciudad se debe ir construyendo en torno y en pro de las dinámicas cotidianas que propone el mismo hombre, más no siguiendo ideales que con el tiempo se desvanecen al no satisfacernos plenamente.
Sociología de las ausencias
Las doctrinas que se toman como verdades únicas eliminan de nuestro subconsciente colectivo cualquier otra forma de percibir nuestro entorno físico y social, pienso que estos cambios de actitud del hombre frente a lo que lo rodea son consecuencia de un proceso de globalización indiscriminada, donde se derrota lo local y se impone lo global, por lo tanto se pierde nuestra identidad y esto conlleva a que cedamos en todos los aspectos de nuestra cotidianidad, el trabajo, la educación, las relaciones con nuestros amigos, familiares y vecinos, y en sí nuestra filosofía de vida.
Las ecológicas que se plantean la lectura hacen un frente a la situación actual, pero a mi parecer es algo utópico, pues pienso que si se aplicaran en su totalidad igual llegaríamos a un estado de decadencia absoluta, en todo caso el hombre siempre tiende a querer competir, saberlo todo y explicarlo todo, a tener más que los demás y a satisfacer sus necesidades y caprichos muchas veces sin importar como.
Modernidad líquida
El mundo actual nos presenta constantes cambios que la verdad no sabría decir si se dan para responder nuestras necesidades que cada vez son más o si esas necesidades se crean a partir de las nuevas ofertas del mundo actual.
Creo que esta dinámica de cambio influye directamente en la manera en que pensamos las cosas, empezamos cambiando de celular, computador, ropa, novio, carrera, y de repente nos damos cuenta que ya nada era como dos días atrás. En este orden de ideas es evidente como ya ni el tiempo ni el espacio son relevantes en nuestro diario vivir, todo es tan rápido que ni siquiera se percibe; es así como los nuevos proyectos que se conciben se adaptan a los conceptos de Open city, las formas sin terminar, y los objetos y construcciones que evolucionan. Siempre va a ser más interesante lo nuevo, lo cambiante, pero que pasa entonces con los espacios que consideramos históricos? Están estos también cambiando? Deberíamos remodelarlos o destruirlos como lo planteaba el movimiento futurista? Que quedará entonces para contarle a las próximas generaciones que habiten el planeta si todo está en constante renovación?
Vuelvo a citar el texto de open city, la arquitectura debe ser como la literatura, por más que avance se debe evidenciar todo el proceso.
Leyes de la simplicidad
Reducir, organizar, aprender, diferenciar, son algunas de las claves que Jhon Maeda nos da para organizar la información, nos solo en nuestras cabezas sino también en nuestros escritos y todo tipo de propuestas.Creo que es importante tenerlas en cuenta siempre, pues es evidente que los Diseñadores y arquitectos tenemos fama de no leer y no saber escribir.
jueves, 28 de agosto de 2008
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